¿Habéis visto Celebración? Es la primera película realizada bajo los mandamientos del Dogma 95. En ella una familia se reúne para celebrar el sexagésimo aniversario del padre, pero el reencuentro pronto se revela como el desencadenante de la exposición de todos los oscuros secretos que llevan guardando los miserables asistentes.

Siguiendo obedientemente la normativa de su corriente cinematográfica, Celebración está grabada con cámara al hombro, cuenta con unos planos muy largos y el sonido está sin editar. Las técnicas utilizadas junto al propio argumento hacen que esta sea probablemente una de las películas más angustiosas y turbadoras que se hayan hecho.

Por eso, cuesta creer que la persona que firma Celebración (aunque no oficialmente, ya que el Dogma 95 no lo permite) sea la misma que Lejos del mundanal ruido. En efecto, Thomas Vinterberges el director de ambas, pero no podrían ser más diferentes.

far4

En la cuarta adaptación al cine de la novela de Thomas Hardy encontramos a Carey Mulligan interpretando a la protagonista, Bathsheba Everdene, una joven que decide llevar la granja que ha heredado de su tio por su cuenta. En sus andanzas se verá en la situación de tener que elegir entre tres hombres: Gabriel Oak (Matthias Schoenaerts) su pretendiente eterno y amigo imperecedero, William Boldwood (Michael Sheen) vecino adinerado de mediana edad que se enamora adolescentemente de ella y el soldado Francis Troy (Tom Sturridge), que conseguirá embaucarla con su carácter espontáneo.

Lejos del mundanal ruido forma parte de la colección de adaptaciones a la pantalla grande de las novelas románticas inglesas del siglo XIX. Si te gustaron Orgullo y Prejuicio, Jane Eyre  o Cumbres Borrascosas es necesario añadir esta película a la lista. Carey Mulligan hace gala de su innata naturalidad poniéndose en la piel de una mujer feminista para la época. Michael Sheen –y entiendo que está opinión es totalmente subjetiva- luce más atractivo que nunca y Matthias Schoenaerts es indudablemente el descubrimiento del film, por no decir lo mejor.

far3A la preciosa banda sonora de Craig Armstrong le acompaña la fotografía de Charlotte Bruus Christensen (sí, has leído bien, una mujer directora de fotografía), que utilizando la naturaleza como recurso principal recuerda en varias ocasiones a la de Emmanuel Lubezki en las películas de Malick, algo que queda muy muy lejos de lo que se puede ver en Celebración. Estos dos componentes perfectamente ejecutados introducen con profundidad al espectador en la atmósfera, sorprendiéndose uno mismo totalmente inmerso en la acción.

Pero todo esto no tiene sentido sin el romanticismo que desborda en cada escena, no llegando nunca siquiera a rozar lo cursi. Las conversaciones que Bathsheba y Gabriel mantienen a 10 centímetros de distancia, las miradas repletas de ilusión que Boldwood le lanza a la protagonista, el eterno pero siempre necesario dilema de casarse por amor o por conveniencia… Sí, Lejos del mundanal ruido es una película para románticos empedernidos que se estremecen con cada declaración de amor.

Original- 23/07/2015

Advertisements