En estos tiempos que corren cualquier pensamiento lo compartimos en Twitter, cualquier imagen en Instagram y cualquier experiencia vivida la comunicamos por Facebook. En el olvido quedaron esas visitas a las tiendas de fotografía, que se quedaban con los negativos de los carretes y te los devolvían revelados al día siguiente. Atrás quedó también la tradicional costumbre de coger un álbum de fotos y rememorar buenos tiempos, pasando las páginas lentamente para intentar recordar todo lo que contienen.

Pero como ocurre con las modas, todo vuelve. Existen entre nosotros los guardianes de lo analógico; aquellos que invierten en sus polaroids y en sus discos de vinilo, los que llevan reloj de pulsera que funciona con pilas y directores de cine que continúan grabando en film.

Entre estos guardianes encontramos a las ‘memory keepers’, mujeres (generalmente) que plasman su vida en papel. Fotografías, sellos, washi tape, pegatinas… todo vale para atesorar, con mucha creatividad, los mejores momentos de una vida en formato analógico.

Hay diversas maneras de hacerlo. Aquí hablaremos de 3 formatos: el Project Life, el Bullet Journal y el Smash Book.

1. Project Life

Es muy posible que hayas hecho Project Life en algún momento de tu vida pero el término no estaba todavía acuñado. ¿Ponías en álbumes fotografías y añadías algún tipo de decoración, pegatina o dibujo junto con una descripción de la imagen? Básicamente el Project Life es eso. Por supuesto el proceso ha evolucionado mucho hasta nuestros días y hay guías que seguir si buscas hacer Project Life oficialmente. Aunque también existe el scrapbook, que es un método mucho más libre, en el Project Life se suele seguir la estructura de fundas de fotografías con bolsillos. Existen muchos tamaños de fundas diferentes, así que para empezar puedes escoger la que creas que le va mejor a tu estilo.

Una vez elegido el formato de tu álbum el estilo también se vuelve totalmente libre. A algunas ‘memory keepers’ les gusta reflejar en el álbum lo que les ha pasado durante la semana, por lo que dividen el espacio semanalmente. Otras prefieren que sea mes a mes y otras simplemente le dedican tiempo a su Project Life cuando les ha pasado algo importante. Si bien es cierto que uno de los encantos del Project Life es que los pequeños momentos que conformen nuestra rutina se reflejen con el fin de que queden para el recuerdo.

Un gran complemento para personalizar nuestro Project Life son los sellos acrílicos. Al empaparlos de tinta y estamparlos en nuestras fotografías o tarjetas dan un toque mucho más creativo a nuestras páginas. Además son elementos reutilizables y podemos encontrar una gran oferta para muchas ocasiones distintas. Si buscas inspiración para empezar tu Project Life ahora que se acerca el 2017 te recomiendo que visites la web de Kelly Purkey, la que seguramente es la ‘memory keeper’ con más personalidad y estilo. Así mismo, sube a Youtube el vídeo del proceso, para que puedas ver cómo se inspira y lleva a cabo su Project Life.

2. Bullet Journal

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El Bullet Journal es básicamente una agenda pero hecha desde cero por ti. Puedes dividirla, organizarla, decorarla y escribir lo que quieras con ella. Lo único que necesitas es una libreta o diario en blanco y ganas de ponerte a ello. Hay infinitas plantillas que te pueden ayudar a estructurar tu Bullet Journal pero en general las páginas se dividen en semanas y se apuntan todas las tareas que han de realizarse o las fechas señaladas del día a día. Muchos añaden los menús, los seguimientos de sus dietas y ahorros, una lista de libros, películas y series que ver, recetas, las listas de la compra o cualquier cosa que encuentren de interés.

La alternativa al Bullet Journal es el Planner; la finalidad es la misma que el Bullet Journal pero la hojas no están en blanco, si no que viene todo indicado como en la agendas tradicionales.

3. Smash Book

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Si te apetece dejar constancia de pequeños y grandes momentos de tu vida en forma analógica pero la planificación no es lo tuyo el Smash Book es lo que más se adapta a ti. El estilo del Smash Book es totalmente libre, y por lo tanto, el más creativo de todos. Puedes añadir fotos, listas, recuerdos, frases o letras de canciones, dibujos… sin seguir reglas ni ideas, sólo lo que más te inspire y lo que más se identifique contigo.

¿Preparado para convertirte en ‘memory keeper’? ¿Con cuál de las tres opciones te quedas?

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